Hay que reivindicar el feminismo, sobre todo desde la perspectiva en que yo he estudiado en algunos obstetras que manejan el pensamiento, que practican o que han enseñado la obstetricia natural y el parto sin dolor y materno - paterno en comunidad. Bueno, yo he trabajado con Wanda, hemos trabajado mucho en esto y realmente en ellos algunos dicen que llegó la hora del parto natural cuando a lo largo de los milenios al recién nacido se lo obligaba a atravesar situaciones muy difíciles que eran traumatizantes, pero se lo hacía a propósito. En Esparta a veces se dejaba caer al niño sobre el suelo, se le ponían gotas de limón en los ojos, todavía se hace, se lo hería para marcarlo, como hacen los médicos ahora con las inyecciones, se le saca sangre, se lo pesa sobre una balanza fría, son recuerdos, son memorias que quedaron de las antiguas manipulaciones dolorosas que se hacía sobre el bebé, porque lo que se necesitaban eran hombres traumatizados para que cuando mayores pudieran ser líderes, guerreros y conquistadores de tierras, violadores de mujeres, dominadores de otros pueblos. Se buscaba tener gente feroz y la mejor manera era hacerlos duros desde el primer momento y estos médicos o por lo menos algunos, después les paso al nombre, explican que eso cambió totalmente, que hoy día se lo sigue haciendo, encubriendo científicamente las antiguas costumbres, porque no somos capaces de revisar la historia, nuestra propia historia y que en realidad esos supuestos guerreros a los que damos lugar con el tratamiento médico violento que se hace de cortarle el cordón anticipadamente, abofetear al bebé, sacarle sangre, ponerle una gota en el ojo, pesarlo y un montón de cosas, eso ya no produce guerreros, lo que produce son ejecutivos desalmados, estamos produciendo CEOS de corporaciones que son duros con el medio ambiente, entonces todos los tratamientos que nosotros hemos predicado de no cortar el cordón, poner el bebé inmediatamente sobre el seno de la madre para que siga sintiendo el latido del corazón.
demorar los controles y hacer el parto lo más natural posible es parte de una nueva visión feminista o eco feminista que permitiría dar lugar a una generación de varones que amen la naturaleza y que amen la madre tierra ni hablar de las mujeres por supuesto lo que necesitamos es gente con ternura para cuidar del medio ambiente que está devastado no no ejecutivos o guerreros pero la humanidad no logra darse cuenta de que hay un cambio necesario bueno estas son las doctrinas que están detrás del parto natural que yo aprendí y hemos hecho innumerables talleres cuando dábamos luz a nuestros hijos y que era política esto es política también y política revolucionaria. A mí me costó transmitirle a Juan Imperial, en los debates que tuvimos, en las preguntas que él me hacía, sobre petra kelly, sobre este otro feminismo. Lo que necesitamos es un feminismo eco. Un eco feminismo no un feminismo que lucha contra el hombre este sino una que un eco feminismo que luche por cambiar el planeta produciendo varones diferentes porque de lo contrario vamos a tener innumerables Cristina Fernández o la otra la la Tatcher o la de Alemania. Mujeres que imitan a los hombres está lleno, pero son igual que los hombres o actúan con los mismos o con muy cercanos paradigmas o parámetros. El desafío entonces es de cómo salvar al planeta y que las mujeres nos ayuden a entender, que las mujeres ayuden a los hombres a entender el mundo de otra manera y que nos que podamos aprender de ellas. La ternura, la compasión ¿se comprende? bueno, esto este es el feminismo que necesitamos y por eso este feminismo radicalizado de origen marxista y anti varonil, este que de pronto dice que las vacas son mujeres y que las violentan y las asesinan todo esto es todo muy loco no hace más que que alejarnos del verdadero planteo que es muy profundo y que tiene que ver con el rescate y la salvación del Planeta Tierra. Dependemos de las mujeres porque los hombres parece que lo único que saben es devastar, cortar árboles y producir monocultivos de soja y se supone que las mujeres tendrían que hacer otra cosa pero ellas también están confundidas. La plantación de árboles, del cuidado de las semillas, el nacimiento de los hijos, todo eso fue tarea históricamente de las mujeres, por eso este es el feminismo que tenemos que que recuperar no es un feminismo del cuidado de la tierra del cuidado de la familia este y de otro modo de otra de otra espiritualidad o una eco espiritualidad.
Hubo médico francés que predicaba estas cosas y que vinculaba muchísimo el parto natural con la agricultura orgánica sobre todo porque él empezó a atender en francia y casi toda la gente que iba a pedir sus servicios eran hippies y alternativos que hacían agricultura orgánica y que venían con su mujer y sus niños y bueno entonces él aprendió allí que el agricultor orgánica es una manera también de hacer parto natural de no violentar a la tierra de aprender de observarle de aprender sus propias normas y seguirlas aprovecharlas no contrariarlas
Michel Oden, un tipo, un fuera de serie, un Rodolfo Kusch, un personaje este que lamentablemente se lo conoce poco, ¿no? Este, incluso siguió evolucionando, más allá. Yo leí muchos libros de él, pero siguió evolucionando, convirtió algunos hospitales del interior francés, en salas, en cuartos dormitorios, para que la mujer se sienta como en casa, o sea, los alojó, los acomodó como si fueran casas, ¿no? Para que se sintieran lo más cómodos posibles, sacó al médico del centro del parto, para decir que el centro del parto era, la protagonista era la mujer, no puede ser que el foco y la atención del equipo médico convierta al médico en el centro, y entonces le abre las piernas, las ponen para arriba, le ponen un foco, y todo eso es porque el médico es el protagonista. Bueno, él fue muy duro con esto, incluso sé que al final, ya anciano, terminó cuestionando el parto materno-paterno, porque podría afectar, este, a muchos hombres en su sensibilidad, cosa en la que yo creo que puede tener razón, pero fue capaz de revisarse a sí mismo, realmente el parto es un momento difícil para la mujer, en que ella se desinhibe mucho, ¿no? Porque, y a lo mejor para las sutiles relaciones del enamoramiento, no son muy propicias. Bueno, esto se lo planteó el de viejo, quizá hablando con muchas mujeres y con muchos maridos, pero bueno, es una, yo le guardo un gran reconocimiento a Michel Audente, por todo lo que me aportó y de lo que aprendí de él.
Transcripción de un audio enviado a sus discípulos,en sus debates e intercambios con los mismos.
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